
El cine Cosmos se ha convertido en un símbolo cultural de libertad y resistencia durante la época de la dictadura militar y es por esto que ha adquirido una enorme importancia a nivel nacional lo largo de los años. Tras su último cierre en 2009 por problemas económicos, a mediados de este año volverá a abrir sus puertas pero bajo el control de la UBA.
La apertura del nuevo cine Cosmos estaba programada para abril pero se ha retrasado y abriría recién a mitad de año en fecha a confirmar. El rector de la institución educativa Rubén Hallu - cuya reelección fue repudiada por gran parte de la comunidad educativa- explicó la semana pasada a los medios que la intención de la universidad es mantener el espíritu del Cosmos, que se continúe siendo un espacio de cine independiente donde se puedan exhibir las producciones propias de la facultad, realizar programaciones y festivales.
La sala abriría sus puertas por primera vez en 1929 con el nombre de “Cataluña” pero sería inaugurado en 1970 como Cosmos 70` en alusión a la posibilidad de proyectar películas en 70 milímetros, toda una novedad para la época. Durante el autodenominado proceso de reorganización nacional, este cine se destacó por pretender evitar la censura y hasta consiguió llenar una sala con la proyección del film checo El acorazado Potemkin. Una vez recuperada la democracia, la crisis económica de mediados de los años `80 impidió que el cine siguiera funcionando y en 1987 se decidió cerrarlo y en 1990 se reinauguró.
Martín, estudiante de Ciencias de la comunicación e integrante de la FUBA, manifestó su descontento frente a la decisión del rector de comprar el espacio ya que “hay problemas más urgentes para resolver que requieren de la plata que gastan en estas cosas”. Él cursa en la sede de Ramos Mejía y asegura que “los techos se caen a pedazos”, además de que no tiene calefacción ni reparación. Agregó que se deberían aumentar los programas de becas y ayuda en la compra de los materiales para continuar introduciendo más alumnos al sistema educativo.
Sin bien habría que reacomodar las urgencias y necesidades de la universidad, es necesario admitir que con esta decisión estaremos recuperando una joya cultural de la Ciudad de Buenos Aires.
0 comentarios:
Publicar un comentario